Alcoy vivió el pasado sábado 18 de abril una de esas jornadas que quedan grabadas en la memoria colectiva. La ciudad acogió una exhibición extraordinaria de arcabucería con motivo del 750 aniversario del patronazgo de San Jorge, en un acto inédito que convirtió la pólvora en la gran protagonista durante más de dos horas.
El evento reunió a cerca de 200 participantes, con la utilización de 70 armas de avancarga y la quema de 111 kilos de pólvora, en un espectáculo que atrajo a centenares de personas al centro de la ciudad. Se trató de un Alardo especial, único en su formato, que sirvió como antesala del Año Jubilar.
Un encuentro de tradiciones de toda España
En esta cita histórica participaron las 28 filaes de Alcoy, que además portaron por primera vez los guiones conmemorativos del 750 aniversario. Junto a ellas, estuvieron representadas las Fiestas de Moros y Cristianos de 14 municipios de la Comunitat Valenciana, así como agrupaciones procedentes de otros puntos del país.
El público pudo disfrutar de una gran diversidad de formas de entender la pólvora festera:
- Los trabucaires de Catalunya
- Los arcabuceros de Yecla, con armas de mecha
- Los Mosqueteros de Béznar (Granada)
- Los trabucs de Es Firó de Sóller (Mallorca)
- Las espingardas y arcabuces de Caudete
Un auténtico recorrido sonoro por distintas tradiciones que puso en valor la riqueza cultural de estas celebraciones.
Desfile y música para abrir el acto
La jornada comenzó con un desfile que partió desde el Casal de Sant Jordi hasta la Font Redona, acompañado por la música de la Societat Musical Nova d’Alcoi, que interpretó piezas tan emblemáticas como Suspiros del Serpis o El K’sar el Yedid.
Antes del inicio de la exhibición, el presidente de la Asociación de San Jorge, Francisco García, junto al vocal Antonio Arques, agradecieron la asistencia del numeroso público y destacaron el buen desarrollo organizativo del acto.
La pólvora toma el protagonismo
Ya en la intersección de las calles El Camí y Sant Nicolau, la exhibición arrancó con un preludio musical: los acordes de la Canción del Harem sirvieron de transición perfecta hacia el estruendo de la pólvora.
A partir de ese momento, los disparos de trabucos, espingardas, arcabuces y mosquetes marcaron el ritmo de una tarde en la que la tradición, la historia y la emoción se dieron la mano.
Un inicio simbólico del Año Jubilar
Este acto ha supuesto mucho más que una exhibición: ha sido el punto de partida simbólico de un año muy especial para Alcoy. La pólvora, elemento esencial de nuestras fiestas, ha escrito una página inédita que refuerza los lazos entre territorios y tradiciones, y que proyecta la celebración del 750 aniversario más allá de nuestras fronteras.
Alcoy ha demostrado, una vez más, que sabe celebrar su historia con fuerza, identidad… y, por supuesto, con el inconfundible sonido de la pólvora.

